Humahuaca

Serranías del Hornocal, Jujuy (Argentina). 2

 

Humahuaca

Humahuaca es un departamento en la provincia de Jujuy (Argentina).
Según el INDEC en 2005 tenía 19.068 hab.
Es cabecera del departamento homónimo, ha sido considerada la capital histórica de la Quebrada. Se encuentra a 2939 msnm; está organizada con una municipalidad y diferentes centros vecinales. En 1991 el censo registró 6146 habitantes. Cuenta con un hospital, agua potable, Registro Civil, combustible y Oficina de correo. La policía dispone de una jefatura de unidad regional y una Comisaría Seccional.
Humahuaca fue fundada en 1594 por Juan Ochoa Zarate y el cacique Limpita y algunos misioneros.

Toponimia

Su nombre deriva de una leyenda originaria, que hace referencia a la Cabeza que llora ¡ Humahuacac! ¡ Humahuacac!. Algunos historiadores como el Dr. Horacio Carrillo, sostiene con respecto al origen del nombre, que hace referencia al lugar de enterratorios de cabezas, o sepulcro de principales cabezas destacadas.
El asombro acompaña al viajero en cada esquina. Constituye el centro de la quebrada y del carnaval. Las casas de adobe, las calles estrechas y empedradas y los viejos faroles coloniales infunden la impresión de que el tiempo se detuvo. Hay variedad de museos que muestran artesanías, folklore, pinturas y esculturas. A 12 km se puede visitar Coctaca, con sus antiguas terrazas de cultivo. La vida cotidiana de sus habitantes está empapada de un pasado legendario y por un paisaje imponente.

Historia

  • Siglo XVII y XVIII: la importancia del pueblo de Humahuaca fue creciendo a lo largo de todo el siglo XVII, por su lugar estratégico, por obra de sus encomenderos y corregidores y por sus esclarecidos Cura Párrocos.

Los obispos del Tucumán hacían sus paradas obligadas en Omaguaca, camino de su Diócesis, visitaban canónicamente la parroquia y dejaban sabias disposiciones de sus actas. A principios del siglo XVIII Humahuaca gozaba de esplendor y actividad, tenía un total de 199 indios feudarios que comprendía un total de 1.400 personas, que con españoles, indios libres, negros, mestizos zambos se llegaría quizás a las 1.600 personas con toda seguridad.
Humahuaca era considerada en todo el Tucumán, el más grande pueblo y el de mayor vida económica. Era un centro obligado de descanso y reabastecimiento y asiento de los Gobernadores de la Puna.

  • Siglo XIX: Humahuaca fue escogida para ser el altar simbólico de la Patria en el Norte Argentino y colocar en ella el Monumento a la Independencia, ya que fue teatro, bastión, hito estratégico, campo de las hazañas más bravas e imperecederas de la Guerra Gaucha.

En el suelo de Humahuaca , según el Archivo Capitular de Jujuy y otros documentos, se libraron 14 combates entre patriotas y realistas en el período que media de 1814 a 1821. Entonces Humahuaca ocupa una página interesante en la Historia de la Argentina. Héroe legendario y autor de la famosa batalla de Humahuaca fue el Coronel D. Manuel Eduardo Arias, que fue un guerrero heroico y decisivo en las luchas de nuestra emancipación y dio a la patria en Humahuaca el galardón del 12 de marzo.

Combates en Humahuaca

Humahuaca Monumento II
Monumento a los Héroes de la Independencia.

En diciembre de 1816, el General José Alvaro de la Serna con un poderoso ejército penetró en el norte del territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Por tercera vez, los españoles intentarían aplastar el movimiento independentista que se había proclamado el 25 de mayo de 1810. Ordenó entonces a su vanguardia acantonada en Yavi, que se posesionara de la ciudad de Jujuy.
En cumplimiento de este propósito partió el General Olañeta y al llegar a Humahuaca, el 24 de diciembre encomendó al Coronel Antonio Seoane que tomara la plaza. Mientras tanto, el proseguía la marcha. Seoane cayó sobre el pueblo con tanto sigilo, que los 25 gauchos que lo custodiaban fueron sorprendidos. No obstante, combatieron con tenacidad hasta que fueron vencidos y tomados prisioneros. Solo pudo escapar el comandante general de vanguardia José María Pérez de Urdininea, que llevó la alarma al cuartel.
El 27 de dicho mes, Seoane envió tres destacamentos al valle de San Andrés. Dejó guarnecida la plaza de Humahuaca y marchó a reunirse con Olañeta. Humahuaca no tardaría en volver al dominio patriota.
El 19 de septiembre de 1816 se hizo cargo del ejército español el general José de la Serna. En octubre llegó hasta Yavi y allí impartió sus directivas al General Olañeta. Éste, como jefe de la vanguardia, avanzó hacia el sur para conocer la situación de los patriotas, especialmente el la Quebrada de Humahuaca.

Humahuaca

El 4 de enero de 1817, Olañeta avanzó por la Quebrada de Hca. Y llegó a Jujuy el día 6. El coronel Guillermo Marquiegui, secundado por el Capitán Bernardo de la Torre, avanzó por San Andrés, Orán, combatiendo con Manuel Eduardo Arias y sus efectivos, hasta el 12 de enero. Los realistas se dispersaron y llegaron a Calilegua, donde los gauchos jujeños les cerraron el paso, necesitaban por lo tanto, el auxilio de las fuerzas de Olañeta.
El 14 de enero llegó el general La Serna a Humahuaca y la encontró abandonada. Consideró la importancia de este pueblo “… Tanto para servir de depósito de efectos de parque, provisiones y hospital, como para asegurar las comunicaciones con el Perú…. En consecuencia, dispuso el General en Jefe, quedarse en Humahuaca una corta guarnición, mandando fortificar la Iglesia y cerrar las bocacalles para evitar un golpe de mano y poder resistir cualquier tentativa…”.
Preocupado por esas informaciones, desde San Andrés el Comandante Arias le escribía a Guemes “Un indio que en la primera entrada en San Andrés por el enemigo se fue con ellos…. se ha escabullido y se ha venido, me, dice lo siguiente….Han volteado la Capilla de Santa Bárbara…”
Al conocer la marcha de los trabajos, Arias pidió autorización a Guemes para atacar el pueblo fortificado. El 27 de febrero, con 150 hombres secundado por el alférez Ontiveros, marchó desde San Andrés hacia el Abra de Zenta, bajo una lluvia tropical, lo que favorecía la aproximación y la posterior sorpresa. Dividió la tropa en tres columnas de 50 hombres cada una. Marchó de Cianzo desde el amanecer del 28 hasta las 3 de la mañana del 1 de marzo y se detuvo a 5 km al este de Humahuaca, sin ser detectado por el enemigo. Al iniciar el ataque confió el mando de la primera columna al capitán Hilarión Rodríguez quien tomaría por asalto la batería de Santa Bárbara.

Iglesia

A fines del siglo XVI Humahuaca era “pueblo numeroso”. Desde 1540 ya existía la encomienda otorgada por Pizarro y los primeros sacerdotes que vivieron en Humahuaca fueron dominicos, Fray Alonso del Trueno y Fray Gaspar de Carvajal, quienes estuvieron entre los Omaguacas un tiempo, pues son hallados por Ardiles, hacia 1549, en el Tambo de Omaguaca, quien fue a buscar refuerzos por pedido de Núñez de Prado. Uno de estos dos misioneros, el P. Trueno vino hasta América acompañando a Fray Bartolomé de las Casas, el famoso autor de la “Destrucción de las Indias” y enemigo de las Encomiendas, cuando fue nombrado Obispo de Chiapas. Los dos religiosos, pertenecientes a la orden dominica, fueron enviados desde Lima por el presidente de la Real Audiencia, don Pedro de la Gasca. Se incorporaron hacia marzo de 1550, cuando la expedición ya se encontraba en el noroeste argentino. Después de ellos pasarán otros, pero serán los jesuitas PP. Pedro de Añasco, un mestizo de Chachapoyas que llega a la zona en 1590, desde el Perú y Gaspar de Monroy, que llega en 1593 también proveniente del Perú, los dos primeros religiosos que misionan Humahuaca entre estos años, de manera estable.
La creación del curato o parroquia de Humahuaca, en la época del Obispo Fray Fernando de Trejo y Sanabria, 2º Obispo del Tucumán, fue posiblemente alrededor de 1600, aunque lamentablemente, no se conservan libros de esa época, ya que se perdieron en algún incendio, pues ya en 1664 hay constancias documentales de la confección de traslados y nuevos registros por desaparición de los antiguos. La nueva Parroquia depende del Obispado de Tucumán y en 1603 el P. Melchor Martín es nombrado Párroco de San Antonio de Omaguaca, por lo que desde esa época hasta el comienzo del S. XIX, los sacerdotes párrocos de Humahuaca siempre fueron diocesanos, contando con la ayuda de algunos religiosos, principalmente mercedarios del Convento de Jujuy.
La Iglesia principal, está casi finalizada hacia 1631 y terminada definitivamente en 1640 y está en construcción una segunda iglesia en honor a Santa Bárbara, que se terminará de construir antes de 1679, pues ya aparece en los Inventarios realizados ese año, aunque su ornamentación interior, incluido un Retablo dorado se finalizará en los inicios del S. XVIII. En 1680, el P. Pedro Ortiz de Zárate, que había sido encomendero hasta que trasladó la Encomienda a su hijo Diego, encarga a Juan de Salas la hechura del Retablo, cuyo contrato se realiza el 23 de octubre de 1680, realizándose la rendición de cuentas por el mismo P. Zarate el día 2 de mayo de 1683. El total fue de 600 pesos la hechura, más los gastos correspondientes al dorado, pintura, clavos y otros que arrojaron un total de 1.120 pesos, por lo que el total de la obra fue de 1.720 pesos, una enorme cifra, teniendo en cuenta que el tributo anual de toda la Encomienda era de 1.220 pesos.

Autobús que cubre la ruta Humahuaca – Iruya.
El Dorado hubo de realizarlo Francisco de Vizcarra y el oro, en libritos, se trajo de Potosí. Pero este maestro no realizó el trabajo, sino un indio cuyo nombre no se consigna”.
Partiendo de los libros de inventarios parroquiales existentes, en los que habitualmente se consignan las obras grandes realizadas y las modificaciones realizadas desde el inventario anterior, es posible seguir la evolución del Templo y en este sentido no consta ninguna gran intervención a excepción de la realizada a mediados del S. XVIII, en que se refuerzan las paredes desde la puerta de entrada hacia la mitad y se compone todo el techo, además de las pequeñas refacciones de mantenimiento. No es cierto que, como se afirma en ocasiones, que en 1723 se encararan obras de reconstrucción total, ya que estas no fueron sino parciales, por ello el edificio actual es el original en su mayor parte. En 1873 los temblores volvieron a afectar a la iglesia, por eso en distintas épocas se construyeron los contrafuertes macizos que presenta en el exterior.
En 1880 se hicieron el frontis y las dos torres y, finalmente, entre 1926 y 1938 se construyó la boveda de medio cañón, manteniendo el techo original sobre la misma. El exterior de la iglesia responde, en líneas generales, al tipo común de la zona pero las obras de 1880 dejaron su sello en “el frontis y las dos torres”. El frontis y las cuatro columnas que lo sostienen, evidencian al constructor que interpretó de manera de manera ingenua la sintaxis de los órdenes clásicos; el frontis queda trunco en sus extremos, el arquitrabe incluye un extraño recuadro, la basa y el capitel de las columnas son de su propia cosecha en diseños y proporciones. Las Torres, más discretas, presentan solo algunos pequeños y originales detalles agregados , de los cuales el más interesante es el de reforzar las cupulitas con ocho “nervios”.
Interiormente, su valor mayor consiste en el equipamiento litúrgico. En primer lugar el antiguo retablo realizado luego de 1680 del cual quedaban las dos calles laterales y el tercer cuerpo de la calle central, todo lo cual estaba organizado por un orden de columnas salomónicas de fuste muy estirado rematado por capiteles en forma de mazorca. Las partes faltantes fueron destruidas por la onda expansiva producida por la voladura de la fortificación de Santa Bárbara, el 21 de agosto de 1812 (al comenzar el Éxodo jujeño, que tuvo su inicio acá en Humahuaca). Esta onda expansiva fue tan intensa que entrando por las ventanas del camarín de la Virgen y del Sagrario destruyeron la dos primeros cuerpos de la calle central del retablo. En las superficies disponibles se desarrolla una ornamentación de motivos, vegetales y geométricos. En 1980 el artista Santos Legname restauró los dos pisos bajos de la calle central. En la pared lateral norte existe existe un altar con una Crucifixión que tiene la siguiente inscripción : “Cristo crucificado de Cosme Duarte año 1790”.
Todo el altar, realizado en mampostería y madera presenta los rasgos característicos del estilo rococó. El patrimonio más importante de la iglesia lo componen la imaginería y los lienzos cuzqueños. La serie de pinturas de los “doce profetas”, personajes del Antiguo Testamento, debidos a Marcos Sapaca, pintor cuzqueño que realizó importantes pinturas para la Catedral de Cuzco en 1755. La Pintura de “Josafat” en Humahuaca dice: “se pintaron estos 12 lienzos en el Cuzco el a. 1764. Marcos Sapaca”. Los doce son imponentes figuras manieristas retratadas muy de cerca, dibujadas con precisión y definidas con rojos, azules y marrones casi exclusivamente. También son de valor algunas pinturas atribuidas al taller del Maestro Matheo Pissarro, pintor de cámara del Marqués de Yaví.
Entre las imágenes destaca la talla de la Virgen de la Candelaria, presente en la Iglesia desde las primeras décadas del S. XVII y atribuida al Maestro Tito Yupanqui o a su discípulo Sebastian Acosta.
Es Monumento Histórico Nacional desde 1941.

Lugares de interés

La Imagen de San Francisco Solano: es la primera imagen articulada de un santo en todo el mundo y fue inaugurada el 2 de febrero de 1940.
Monumento a la Independencia: fue erigido para honrar al lugar del país en donde más se combatió en defensa de la nacionalidad naciente (14 batallas durante la Guerra de la Indepen­dencia) y en el hecho de que todos esos combates intervinieron los gauchos de esta región sin ayuda de otras partes quienes lucharon por la sagrada causa de la Independencia Nacional.
Iglesia de la Candelaria: se venera a la Virgen de la Candelaria, patrona de la ciudad y fue declarado Monumento Histórico Nacional, donde se exhiben doce cuadros de los profetas, pintados en 1764 por Marcos Zapaca.
El Museo Folclorico Regional de Humahuaca (Museo del Patrimonio Intangible): donde se puede aprender y consultar sobre todas las costumbres, fiestas, ritos, comidas, vestimentas y creencias de la cultura de la Quebrada y Puna jujeña. Con una riquísima explicación de Sixto Vázquez Zuleta (www.ToQo.com.ar) su creador. En este museo se exhiben: maquetas, trajes, instrumentos musicales y utensillios de uso cotidiano en los pueblos y regiones la Puna, de los Valles y de la Quebrada de Humahuaca declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2003.
Peñas Blancas: Mirador natural del pueblo y al rededores de la ciudad de Humahuaca. Es un cerro de donde se puede tener una vista panoramica.

Cerro HORNOCAL – HUMAHUACA

El carnaval de Humahuaca

Pintada en una calle de Humahuaca.
El Carnaval de Humahuaca, es uno de los más famosos del país y atrae tanto a visitantes locales como extranjeros, muestra una entusiasta participación popular. Dura ocho días y en su preparación intervienen máscaras, disfraces, trajes coloridos y ritos.
Varios son los factores que han contribuido a darle renombre; aquí se han preservado las más puras y pintorescas costumbres carnavalescas propias de la zona, con reminiscencias indígenas y españolas, dándole su sello característico, diferente y misterioso.


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